Si usted se encuentra alguna vez formando parte de un grupo de rescate o socorro, buscando montañistas extraviados, ya sea vivos o muertos, uno de los lugares en los que más frecuentemente se encuentra a los cuerpos es en las grietas y grutas de nieve.

Es frecuente que en medio de una tormenta, los andinistas o alpinistas se refugien dentro de grietas o túneles socavados por el agua en los neveros y glaciares, o bien que, en el caso de tratarse de cadáveres, los cuerpos hayan sido arrastrados por el agua de los arroyos que discurren dentro de las masas de hielo o nieve.

Cuando se encuentra un cadáver en la boca de uno de estas grutas, casi con seguridad se trata de una persona que ha fallecido muchos años antes y cuyo cuerpo se ha desplazado lentamente hacia ese lugar.

Sin embargo, es necesario aclarar que la momificación de los cuerpos, muy común en las montañas, no indica a simple vista el lapso de tiempo transcurrido entre la muerte y el hallazgo, por lo que también podría tratarse de un caso reciente, el cual evidentemente requerirá de una investigación forense.

Una gruta en la nieve del tipo en las que se suele hallar a los accidentados.
Muy cerca de donde se tomó esta fotografía fuimos testigos de la
desaparición de un grupo de varios andinistas.

En estos casos, lo mejor es tomar fotografías del lugar y de las evidencias, y concurrir prontamente a la estación de policía más próxima.

Tenga en cuenta que desde el momento de haber hallado un cuerpo, usted es parte de una causa legal, y casi con seguridad tendrá que brindar un testimonio oficial, por lo cual las fotografías pueden serle de utilidad.

Por otra parte, es aconsejable que en estos casos no toque nada, de ser posible, a fin de no perjudicar cualquier investigación posterior que sea necesaria, y de no implicarse innecesariamente en un caso que podría ser serio.

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