El sudor

¿Qué es el sudor?

El sudor es nuestro principal sistema de termorregulación, y un sistema secundario de eliminación de toxinas (el primario es la orina). Las glándulas sudoríparas secretarán más o menos sudor dependiendo del balance de temperatura que haya entre nuestro cuerpo y el exterior. Siempre estamos sudando (cerca del litro diario estando en reposo), aunque no lo veamos. Somos animales homeotermos (características comunes en mamíferos y aves), lo que significa que intentamos mantener nuestra temperatura constante. Cualquier hecho que la haga aumentar también provocará mayor sudoración. Entre otros podemos encontrar la actividad física, la fiebre o un suceso que nos imprima miedo o excitación. La temperatura exterior también jugará un papel importante, ya que si es muy baja no nos permitirá sudar demasiado, ya que el cuerpo intentará guardar el calor que genera. Si por el contrario es alta, favorecerá todavía más la secreción de sudor por parte de nuestro cuerpo, con la intención de refrigerarse. Cuestión de equilibrio.

El sudor se compone alrededor del 98% de agua, y el resto son sales minerales y sustancias de desecho. Durante una actividad física intentsa y prolongada pueden llegar a perderse 4 ó 5 litros de agua.

Sudar no implica intensidad. Sudar no implica adelgazar.

Tu sudoración depende directamente del balance de temperatura, no de la intensidad del ejercicio. Puedes realizar ejercicio realmente duro a una temperatura muy baja y no sudarás. Puedes caminar a una intensidad moderada bajo un Sol de 40º y sudarás como un pollo.

¿Sudar aldegaza? Técnicamente sí. Al componerse prácticamente en su totalidad de agua, por cada litro de sudor que segregues adelgazarás un kilo de peso. Ahora bien, tu cuerpo necesitará sobreponerse de esa deshidratación momentánea, y repondrá el mismo volumen de agua que hayas perdido en cuanto bebas algo de agua y comas un poco. Con lo que? cambio la respuesta: no adelgaza. Al menos no de la forma en que le gustaría adelgazar a la mayoría.

Recomendaciones

No midas tu esfuerzo por lo que has sudado. No te machaques a ejercicio aeróbico pensando en sudar para adelgazar. Y no caigas en la trampa de pensar que un ejercicio que no te ha hecho sudar no ha valido para nada. Hidrátate. Durante y, sobre todo, después del ejercicio. No bebas el agua de golpe. Acompáñala de algo de fruta para recuperar sales minerales. Viste ropa adecuada a la temperatura exterior. Utiliza tejidos transpirables que no aislen tu piel del exterior. Y olvídate de liarte una bolsa de basura a la cintura ¡por favor! Elige el momento y el lugar adecuado para realizar ejercicio cardiovascular. Si es al aire libre, evita las horas centrales del día. Si lo practicas indoor, que sea en un espacio ventilado y a una temperatura cercana a los 20ºC (exígelo en tu gimnasio).

¿Cuidarás más tu termorregulación? Es importante, sobre todo ahora en verano. Disfruta del deporte.

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