Impotencia

El Dr. Irwin Goldstein es un reconocido profesional del área de la medicina sexual. En 1997, llegó a la conclusión de que andar en bicicleta puede causar impotencia masculina. Dicha observación provocó inquietud en todos los ciclistas a nivel mundial.

Pavelka y su caso de impotencia

El ciclista profesional, periodista y autor, Ed Pavelka, se sumó posteriormente a la controversia, coincidiendo con los descubrimientos del Dr. Goldstein. Pavelka, a la edad de 46 años estaba en la cima de su carrera, había corrido 21.000 millas anuales, su índice de grasa corporal era de cinco por ciento y sufría de disfunción erectil. Los estudios demostraron que el flujo sanguíneo hacia su pene estaba bloqueado debido a que una arteria estaba aplastada en el perineo.

Lo que le ocurrió a Pavelka tiene sentido: estar sentado en una bicicleta por muchas horas provocó una fuerte presión sobre el área del perineo, que es la zona altamente sensible entre el ano y los genitales.

El ciclista y la impotencia

El perineo posee una funda o cobertor conocido como pudendo o canal de Alcock, que contiene nervios y arterias que proveen las sensaciones y la sangre hacia el pene. El canal se extiende a lo largo del hueso. Cuando los ciclistas se sientan de manera firme en un asiento muy angosto presionan dichos nervios y arterias. Con el paso del tiempo, la reducción de flujo sanguíneo puede provocar menor potencia para alcanzar erecciones completas.

Los síntomas de daño perineal relacionados con el ciclismo pueden ser permanentes o temporarios y entre los más comunes se mencionan: disminución de la sensibilidad durante el orgasmo, impotencia, dolor y entumecimiento.

Los estudios revelan que al sentarse en los asientos tradicionales con forma de lágrima, semejantes a una nariz larga, los ciclistas ubican la cuarta parte (o un cuarto) del peso del cuerpo en la parte de forma como nariz, lo cual ejerce presión en la zona del perineo. El oxígeno que llega al pene generalmente baja entre un 70% y un 80% en un lapso de tres minutos. Los ciclistas podrían sentir entumecimiento dentro de los 30 minutos aproximadamente.

La mayoría de los nuevos asientos para bicicletas disponibles en el mercado se diseñan especialmente para eliminar la presión en la zona perineal. Existen asientos sin ?nariz?, más anchos, como una hamaca, neumáticos, rellenos de gel, divididos, con agujeros en el medio y con cuñas.

Actualmente, los fabricantes de bicicletas han diseñado una gran variedad de asientos ergonómicos. Sin embargo, los asientos más pequeños tienden a presionar el peso de los ciclistas contra una superficie más angosta. Los expertos opinan que los asientos para bicicletas más seguros son aquellos que permiten a los ciclistas sentarse para atrás firmemente y mantenerse en esa posición, protegiendo el perineo permanentemente.

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